A estas alturas ya habréis visto mi slogan en varias ocasiones. Parece una obviedad, pero en mi opinión no lo es tanto. Hay gente que cree que la finalidad de su negocio es dar un excelente servicio a sus clientes, aunque, para conseguir este objetivo, se pierda dinero. Cuando la empresa cierra, seguro que alguno de ellos se lamenta y piensa: «qué pena que esta Organzación haya cerrado, con el buen servicio que estábamos dando…»
Si algo tiene claro el Lean es que el primer objetivo de una empresa es ganar dinero, y para conseguirlo hay que realizar productos o servicios con alto Valor añadido. Y, claramente podemos preguntarnos ¿qué es crear o añadir Valor a lo que hacemos?
Os propongo una prueba para tener claro si aportamos o no Valor en el producto o servicio que realizamos. Para crear Valor, se tienen que dar cuatro circustancias muy concretas:
- Que para lo que hacermos, el cliente esté dispuesto a pagar dinero.- A veces nos empeñamos en realizar productos o servicios cuyas cualidades no son apreciadas por los clientes y pensamos que los clientes son unos necios por no reconocer el valor de aquello que hacemos, en vez de estar muy atentos para captar lo que valoran los clientes y dirigir nuestros esfuerzos y recuros en esa dirección
- El producto o servicio fisicamente haya cambiado.- el producto o servicio tiene que transformarse con atributos concretos que lo enriquezcan
- El producto tiene que ser fabricado correctamente, a la primera.- si para realizar un producto de calidad lo tenemos que repetir más de una vez, nos habremos comido el margen económico y el cliente estará satisfecho, pero no hemos aportado valor porque nos ha costado más dinero fabricarlo que lo que el cliente ha pagado por ello
- El producto tiene se ser fabricado, empleando los recursos previstos.- si para realizar algo necesitamos más recursos de los que estaban previstos; materias primas, electricidad, gas, o bien emplear un trasporte urgente no planeado, estamos reduciendo considerablemente, si no eliminando totalmente el valor del producto
Por supuesto, antes de analizar estos cuatro puntos, parto de la base de tener claro que a priori el coste de lo que realizamos es menor que el precio de su venta. Si esto no es así estaríamos hablando de otro tema diferente…
Y, ahora queda la pregunta del millón, ¿cómo puedo aumentar el valor de mi producto…?
Pienso que si consideramos estas cuatro reglas y empleamos nuestro Talento para mejorar de forma paulatina y constante estos aspectos, o bien para eliminar otros que consumen recursos y no están dentro de estos cuatro puntos, ya estamos en el buen camino.










